María Montessori decía con respecto al niño: "Ayúdame a hacerlo por mí mismo"

 

En AL COLE hemos creado un espacio en el que el niño y la niña se convierte en el protagonista de su desarrollo y el adulto es un mero observador y guía, que sigue al niño y a la niña en su evolución.

Es en el periodo de los 0 a los 6 años, pero sobre todo de 0 a 3 años, cuando el niño y la niña cuenta con una mente absorbente y es necesario cuidar toda la estimulación que se le proporciona, para que pueda explorar libremente mediante todos sus sentidos.

 

                  

 

 

Para ello, se crea un ambiente preparado perfectamente ordenado, que se va adaptando al niño y a la niña sergún su necesidad y progreso, que se divide en diferentes áreas que van cambiando: VIDA PRÁCTICA, LENGUAJE, ÁREA SENSORIAL-COGNITIVA, DE MOVIMIENTO y ARTÍSTICA. Los materiales  de trabajo son concretos y reales (cristal, madera, metal, ... , evitando el pástico en la medida de lo posible).

 

  

 

El niño y la niña eligen libremente que material van a trabajar y cuánto tiempo quieren hacerlo y, al existir un solo ejemplar de cada estímulo, los niños y las niñas van aprendiendo a ser pacientes, a observar el trabajo de los demás, y a tolerar y manejar situaciones que generan frustración. 

 

 

Pueden explorar libremente y utilizar el material como quieran, siempre que no suponga un deterioro del mismo. Se les enseña a cuidar el material y a volver a colocarlo en su lugar una vez utiliado, para que otro compañero o compañero pueda encotrarlo en su sitio y pueda utilizarlo.

 

 

Casi por arte de magia, cuando el niño y la niña eligen y se concentran en la tarea, se crea un clima de tranquilidad, silencio y dedicación, que a nosotros como adultos nos puede parecer increíble, pero que como María Montessori decía: "es la auténtica naturaleza del niño y de la niña. Así se convierte en un pequeño ser paciente, cuidadoso, con poca necesidad de conflicto y feliz cuando termina su tarea y observa su éxito, pues es él mismo el que va perfeccionando sus movimientos y el desarrollo de la actividad sin la intervención del adulto".

 

 

¡No podemos estar más satisfechos de esta experiencia!. Los niños y las niñas entran contentos y contentas, aprenden con estusiasmo y curiosidad, y podemos conocer aún más sus necesidades y preferencias.

 

 

Os animamos a que vuestra propia casa y el tiempo con vuestros hijos e hijas sean espacios de libre exploración con agua, tierra, hojas, objetos de la vida cotidiana, sonidos, olores y texturas.

 

 

"Cualquier ayuda innecesaria es un obstáculo para el desarrollo". María Montessori